• Imprimir

El fraude digital

Tercer eje de la campaña 'Practica els hàbits cibersaludables'

03/12/2018 09:12
fraude digital

La delincuencia ve Internet como una oportunidad para estafar personas. La especialización cada vez mayor, para conseguir engañar al usuario, hace que una serie de hábitos de comprobaciones de seguridad sean fundamentales para evitar pérdidas económicas o datos personales sensibles. 

Recientemente, durante el Mes Europeo de la Ciberseguridad, hemos repasado los principales patrones para identificar las estafas en Internet, así como los tipos que hay: que van desde el Phishing, pasando por el Ransomware y llegando hasta la amenaza o la extorsión.

Ahora, desde el Programa Internet Segura, en el marco de la campaña ‘Practica els hàbits cibersaludables’, se han señalado una serie de consejos contra el fraude digital en diferentes sentidos:

  • La seguridad de las webs: las garantías de las URL a las que accedemos, su composición y su seguridad
  • La protección de los sistemas y dispositivos
  • La privacidad de las redes en las que navegamos cuando hacemos transacciones económicas o de datos personales sensibles

 

El mapa del fraude

Según el Servicio de Análisis de Tendencias del CESICAT, durante el tercer trimestre de 2018 la amenaza de ‘fraude económico’ ha bajado algunas posiciones respecto del periodo anterior, pero siguen concentrándose un gran número de acciones en el sector bancario y en el robo de criptomonedes. Es un ejemplo el descubrimiento por parte de la Europol de una red de ciberdelincuentes que pagaba productos con tarjetas de crédito obtenidas de forma fraudulenta, y que llegó a facturar 18 millones de euros.

A nivel español destaca la campaña de Phishing que, con correos electrónicos suplantaba la identidad de una gran compañía eléctrica y buscaba conseguir sus datos bancarios. El texto con que se comunicaba con las víctimas aseguraba que había un error en la última factura emitida y, por lo tanto, necesitaban el número de cuenta personal para proceder a un reembolso de 37€.

Para evitar el fraude digital, debemos tener en cuenta la seguridad de las webs, la protección de los sistemas y dispositivos y la privacidad de las redes